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VIVA EL 1 DE MAYO
Por Gabriel Anaya | |
Este es tu día camarada.
Con él puedes hacer
Lo que te plazca,
Cheliar por tus días de paria,
Bailar con la música del grupo 5,
Asistir al almuerzo que te brinda
El patrón
(Para tenerte siempre
En el rebaño)
Este es tu día,
Si quieres emborráchate,
Desocupado.
Puedes irte de fiesta,
A la pollada,
O la romería a ponerle
Flores a tus muertos
Aquí te llamo, a que hagamos historia,
Que recordemos juntos
Los tiempos donde la bandera roja
Flameaba como símbolo de vida
(no de muerte)
Entonces la bandera,
hecha de amor y canto,
Abrió el camino
De las luchas: las 8 horas,
El derecho inalienable
a la organización gremial.
Nació la CGTP
Alma y ojos de los trabajadores con
conciencia de clase
Y conciencia de patria.
El color de tu bandera
Era el símbolo de la sangre universal
De tus mártires,
de los que murieron
agitando su esperanza
Y diciendo a los cuatro vientos:
Viva el primer de mayo,
Viva la clase obrera.
Viva el internacionalismo proletario.
Ahí estaban con su mirada de apóstol
José Carlos.
Allí estaban felices:
Avelino, Julio, Eliseo,
Pedro, Ernesto, César,
Todos ellos de amplia
Visión proletaria.
Eran días de gloria.
José Carlos había llegado de Europa
Y anunciaba optimista una estación matinal
Para los pueblos.
A pesar de la adversidad física
Todos sentían que aquel era el hombre
Que los guiaría hacia una patria nueva.
Nunca antes los obreros habían sido
tan prolijo en victorias.
Pero, ahí nomás aparecieron
Los timoratos con sus lenguas de seda
A decirte que la última fase del capitalismo
Es la primera en un país subdesarrollado.
Que la masa “inculta” obrera no puede nunca
Ser clase dirigente.
Y se opusieron a que se forje
Un Partido coherente
Con doctrina y con destino histórico.
Mariátegui se mantuvo firme
Caminó en el sentido de la historia.
Y antes de irse
(se fue temprano y aún lo extrañamos)
nos dejó su más cara herencia:
el Partido Comunista.
No nos dejó sin rumbo.
Pero apenas muerto
Aparecieron espíritus y voces sectarias.
Los Ravines esparcieron sus ideas,
Que eran como cenizas echadas a los ojos
De la clase obrera.
Se desarraigó el Partido de su base
Y no pudo afirmarse
un proyecto de cambio a favor del pueblo.
Años de lucha y también de yerros.
Cuando el bloque socialista se escindió,
Los comunistas peruanos
Se alienaron:
O con la burocracia de Moscú
Y su tesis de coexistencia pacífica.
O con el timonel que preveía un gran desorden
Bajo los cielos.
En las calles nunca fueron más tristes los pasos
Del obrero.
Y nunca fue más intensa la lucha campesina:
Tierra para quien la trabaja.
La chispa podía incendiar la pradera.
En Mesa Pelada,
Luis Felipe,
hombre cabal, prendía
Antorchas en la altura
Soñaba con desatar las iras de los vientos
Remecer las playas y las residencias.
Golpear las puertas de las barriadas
Y convocar a los obreros. .
Los combatientes del monte
Fueron asesinados.
Vinieron después las reformas.
La revolución no la pueden hacer
Jamás los generales, se pensaba.
Pero
Ahí estaba Don Juan, trejo algarrobo,
dándole la tierra a los agrarios,
formando las comunidades industriales.
Por eso aullaban como fieras heridas
Los poderosos del sistema.
Esa es la historia camarada obrero
No lo olvides
Viva el 1 de mayo.
Viva el pan del espíritu.
Vino el neoliberalismo.
Se despidió en masa a los obreros.
Se multiplicó la ganancia de los ricos
Y el hambre de los pobres.
Y encima quisieron borrarte
el primero de mayo
De tu alma y tu memoria.
Que el primero de mayo no se vaya nunca
De tu conciencia, camarada obrero.
Que se quede en tu corazón,
Con su escarapela roja,
Y con el ejemplo de los que murieron
Por que conserves la esperanza
Camarada, nunca como ahora,
El día que vendrá es tan cierto.
Lo dicen los amautas José Carlos y César.
Lo dicen también
Horacio y Jesús Alberto,
Isidoro y Pedro
Si quieres emborráchate, camarada,
Pero esta fecha no debe ser un día de pollada.
Este Primero de mayo
Encontremos todos con nuestros sueños
En la plaza proletaria.
Ahí digamos juntos:
Viva el Primero de Mayo
Viva el Internacionalismo Proletario.
(después, si quieres digámonos: salud,
pero primero es afirmar nuestra fe
en este Primero de Mayo proletario.
Perú, 2008.
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