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“ROJA Y NEGRA
BANDERA NOS COBIJA...”
Dos colores y el lenguaje
cromático para los emblemas revolucionarios
Por Ernesto Toledo Brückmann
CAPITULO 2 | |
¿Antibandera?
Desde finales
del siglo XIX, el color negro ha sido asociado con la anarquía;
algunos investigadores señalan que la oscuridad en la bandera
representaría la propensión anarquista a levantar barricadas y
vocación internacionalista. Mientras las banderas coloridas
identifican, generalmente a las naciones, una simple bandera negra
sería una “antibandera”. Hay quienes interpretan esa “antibandera”
como una negación a toda ideología, filosofía, culto, tradición (que
suelen tener símbolos) – bajo cuyos rótulos y símbolos se esclaviza
al ser humano.
Contrariamente a lo que se
piensa, los anarquistas nunca se dieron el trabajo de discutir en
congresos, ni la aprobación de un pabellón que exprese su filosofía
de vida, ni su denominación de “Anarquistas”, ya que ésta se usó
desde el siglo XIII para designar a los desobedientes del rey
Philipe de Bel (1268- 1314).
La bandera negra ya era
popular durante la Comuna de París; los albañiles de la ciudad de
Reims la llevaban con el lema: “trabajo o muerte”. El año siguiente,
los Cannuts (obreros de la industria de la ciudad de Lyon,
protestaron contra los patrones y extendieron la seda negra con el
emblema: "vivir trabajando o morir combatiendo".
Aunque la bandera roja
durante la Comuna de París ya fue descrita, el escritor francés
Jules Valtes (1832- 1885) propuso el cambio por la bandera negra, al
ser “más radical y triste”. Por su parte, la revolucionaria Luisa
Michel (¿?-1905) defendió la idea del negro pendón y en 1882,
durante un aniversario más de la Comuna dijo: ”¡no más banderas
rojas pintadas en la sangre de nuestros soldados! Yo ondearé la
bandera negra que toma el luto de nuestros muertos y nuestros
dolores”. Ya en 1883, cuando Francia vivió una intensa
agitación social, fue que el anarquismo adoptó la bandera negra
definitivamente.
Mientras una bandera
blanca simboliza rendición o tregua frente una fuerza superior, la
bandera negra puede ser lo contrario. Sin embargo, algunos de los
primeros anarquistas se identificaron con la bandera roja, al
provenir de la tradición del socialismo. La historia señala que con
la escisión final entre marxistas y anarquistas, estos últimos
adoptaron la bandera negra como símbolo para diferenciarse del
"socialismo de Estado" representado por los primeros.
Una de las primeras propuestas de comunidades
socialistas fueron los falansterios, teorizadas por el socialista
utópico francés Charles Fourier (1772- 1837). Aquellas comunidades
rurales autosuficientes, creadas por acción voluntaria de sus
miembros y que serían la base de la transformación social, adoptaron
como emblema la bandera con los colores del arco iris. Ello a
recomendación de la escritora y activista Flora Tristán (1803-
1844), quien la vio por primera vez en el Perú, y es que la "Huancha
Cuchi" representaba la hermandad y fecundidad del imperio inca.
Durante la Revolución Rusa (1917), las fuerzas
anarquistas de Néstor Makhno
(1889- 1934) eran conocidas popularmente como
el “Ejército Negro”; lucharon bajo el símbolo de la bandera negra
con algo de éxito hasta que fueron vencidos por el Ejército Rojo.
Hubo un primer intento de
traer el anarquismo a México, por parte del ingles Robert Owen
(1771- 1858), en el año de 1824, en el Estado mexicano de Texas,
pero fracasaron las gestiones con el gobierno mexicano, para hacer
en dicho Estado el escenario de su utopía y de su sociedad perfecta.
En el Estado brasilero de
Paraná, los anarquistas italianos que fundaron la colonia Cecilia,
entre 1890 y 1894, izaron en la cúspide de un árbol la bandera
negra, como el símbolo de la experiencia libertaria.
Pero en América latina,
donde mayor influencia e irradiación adquirió el anarquismo fue en
Argentina; es allí donde existió la única organización obrera que
autocalificada de anarquista: la Federación Obrera Regional
Argentina (FORA), fundada en 1901 y adherida al anarquismo en 1905.
De otro lado, el
revolucionario mexicano Emiliano Zapata
(1879-1919), quien
combatió en la guerra civil de su país, en la década de 1910, usó
una bandera negra con una calavera con huesos, la Virgen María y el
eslogan: "Tierra y Libertad".
Pero quizás
la canción anarquista más popular y adquirida como himno, no alude
al negro sino al rojo.
El coro
original de Hijos del Pueblo, compuesto en 1885, dice: “Rojo
pendón, no más sufrir, / la explotación ha de sucumbir./ Levántate,
pueblo leal,/ al grito de revolución social....”
Aparentemente este himno es obra de un director de banda militar
establecido en la ciudad española de Barcelona, quien se presentó a
la Sección de Música Revolucionaria del primer certamen socialista
organizado por el Centro de Amigos de Reus, perteneciente a la
Primera Internacional.
Dos colores para una sola lucha
“Color de sangre tiene el
fuego,/ color negro tiene el volcán./ Colores rojo y negro tiene/
nuestra bandera triunfal.”,
es la letra de la Internacional Anarquista, uno de los himnos
ácratas más interpretados por la
Federación
Anarquista Ibérica (FAI),
durante la Guerra Civil Española (1936- 1939), aunque la
organización ya contaba con el rojinegro distintivo desde su
fundación, en 1927. Tenemos otro ejemplo claro: “Viva la FAI y la
CNT/ luchemos hermanos/ contra los tiranos/ y los requetés/ Rojo
pendón,/ negro color,/ luchemos hermanos/ aunque en la batalla/
debamos morir.”
Las interpretaciones más frecuentes aluden a que la
bandera rojinegra une el negro del anarquismo con el rojo del
sindicalismo o movimiento obrero; normalmente los colores están
cosidos en diagonal, aunque las primeras banderas lo estaban de
forma horizontal.
El poeta chileno Pablo Neruda (1904-
1973) narra algunas particularidades observadas durante su
experiencia española, en medio de la Guerra Civil: “Los
anarquistas habían pintado tranvías y autobuses, la mitad roja y la
mitad amarilla. Con sus largas melenas y barbas, collares y pulseras
de balas, protagonizaban el carnaval agónico de España. Vi a varios
de ellos calzando zapatos emblemáticos, la mitad de cuero rojo y la
otra de cuero negro, cuya confección debía haber costado muchísimo
trabajo a los zapateros.” (2)
En Costa Rica el rojo y
negro fue utilizado por el Centro de Estudios Germinal, organización
anarquista fundada en 1912. Aunque hay usos anteriores de banderas
que conjugaban ambos colores en Italia y México, la popularización
definitiva vino cuando la
Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de España
tomó el distintivo como
enseña del anarcosindicalismo, en la década de 1920.
Hasta hoy la bandera rojinegra es uno de los
símbolos más populares del anarquismo en algunos sitios y ya no se
limita a representar el anarcosindicalismo en exclusiva, sino que
también es usada por anarcopunks, anarcocomunistas,
anarcomutualistas, etc.
De manera opuesta, la extrema derecha utilizó
aquellos colores como distintivo; recordemos que la bandera nazi es
roja y en un círculo blanco se enmarca la esvástica negra. Del mismo
modo, los Camisas negras
(en italiano, camicie nere), nombre dado a los miembros del
Escuadrón de Acción paramilitar fundado en la Italia fascista de
Benito Mussolini (1883- 1945); también mencionamos a
las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS)
Partido político español de ideología nacional- sindicalista,
fundado en 1931 y que en 1934 se uniera a la Falange Española.
Pero vale aclarar que, mientras la simbología
anarquista le da a ambos colores una significación por sí mismos
(los colores como emblemas), los nazis los utilizan como
instrumentos visuales. por su parte, los falangistas trataron de
vender la idea de organización obrera y popular para convencer así a
los sectores menos ideologizados de la izquierda a pasarse a la
derecha.
Podemos mencionar
un film dramático o
de ficción que trata de reflejar la participación de la resistencia
falangista en el Madrid republicano durante la contienda civil:
Rojo y Negro, dirigido por Carlos Arévalo a finales de 1941 y
principios de 1942.
Acerca de este film,
el historiador de cine Carlos Fernández Cuenca lo considera como
“de auténtica concepción falangista que se ha realizado, desde la
alusión en el título de los colores de la bandera de Falange
Española hasta la declarada filiación de la protagonista y de sus
camaradas a los ideales y a las conductas que la acción exalta.”
Sin embargo encuentra
ilógico el prefacio: “Creemos que Rojo y Negro está inspirada en
un buen deseo: pero su exposición es tan difusa, que se presta a
consecuencias indudablemente desacertadas.”Rojo de sangre y negro de
rencor” dice el prefacio presentación de la película.”
La simbología se pone una
vez más de manifiesto en Gallo Rojo, canción de la guerra
civil española, también conocida como Los dos gallos y en
donde se aprecia una clara contradicción cromática: ”Cuando
canta el gallo negro/ Es que ya se acaba el día/ Si cantara el gallo
rojo/ Otro gallo cantaría (…) Gallo negro, gallo negro/ Gallo negro,
te lo advierto/ No se rinde un gallo rojo/ Mas que cuando está ya
muerto”.
El pendón rojinegro también posee una connotación de
lucha para la justicia social en el Estado norteamericano de
California, al ser la bandera de la United Farm Workers (UFW)
“Campesinos Unidos del Mundo”, que en 1962 escogiera césar Chávez
(1927- 1993), un campesino de origen mexicano que luchó
incansablemente hasta su muerte por los derechos sindicales de los
trabajadores en esa localidad.
Para el Ejército de
Liberación Nacional (ELN) de Colombia, el
color rojo significa Libertad y la sangre derramada en la lucha por
la revolución de hombres y mujeres; mientras que el negro, es el
luto guardado por todos los revolucionarios muertos en la guerra
contra la explotación.
“Roja y negra bandera nos cobija / patria
libre vencer o morir” dice el himno del Frente sandinista de
Liberación Nacional (FSLN). Recordemos que el revolucionario
nicaragüense Augusto César Sandino (1895- 1934), lideró la
resistencia de su país contra la invasión norteamericana enarbolando
la bandera roja y negra de los movimientos anarcosindicalistas
internacionales que conoció durante su exilio en México. En uno de
sus relatos, con fecha del
4 de agosto de 1932,
Sandino es más que elocuente:
“Nuestra
columna segoviana la integraban ahora 800 hombres de caballería muy
bien equipados y nuestro pabellón rojo y negro, majestuoso, se
levantaba en aquellas agrestes y frías colinas.”
Posteriormente le siguieron el Movimiento de
Izquierda Revolucionaria MIR de Chile y más recientemente el Frente
Zapatista de Liberación Nacional FZLN de México entre otros.
Mientras Estados
socialistas todavía poseen banderas mayoritariamente rojas, como
Vietnam, la República Popular Democrática de Corea y China (mantiene
su connotación revolucionaria con las cinco estrellas amarillas que
simbolizan la unidad del pueblo bajo la dirección del Partido
Comunista), a inicios de la década de 1990, Albania y Mongolia
quitaron la estrella de sus respectivos pabellones. otros Estados y
territorios de gobiernos no socialistas también mantienen banderas
rojas por razones históricas. “Tu rojo y negro pabellón /bandera
es de gloria/ que en toda victoria/ es tu inspiración...”, es la
letra del himno de la provincia puertorriqueña de Ponce, que
corrobora ello.
Por su parte, el negro en
la bandera de Angola, representa el continente Africano y el rojo,
la sangre derramada durante la lucha por la independencia. El
símbolo del centro es en color amarillo y se compone de una rueda
dentada que alude a los trabajadores industriales, el machete a los
campesinos agricultores y la estrella al progreso y la solidaridad
internacional. Todo ello es reminiscencia de la hoz y el martillo, y
basada en la bandera del Movimiento Popular de Liberación de Angola
(MPLA)
Fidel Castro y la
inspiración rojinegra
El
binomio también fue adoptado en Cuba por el Movimiento 26 de Julio,
llamado así en conmemoración al asalto al Cuartel Moncada, ubicado
en la ciudad de Santiago de Cuba y en donde en 1953 se intentó dar
fin a la dictadura de Fulgencio Batista (1901- 1973). Sobre esto, el
escritor peruano Dante Castro (1959- ) señala que las revistas
cubanas de 1959 daban fe que tras la entrada del Ejército rebelde en
la Habana, muchos guerrilleros, consecuentes con sus credos, iban a
presentarles ofrendas y rendirles culto a sus diversos Orishas
o divinidades. Entre estas se encontraban Changó, quien
gobierna los relámpagos, los truenos, el fuego, los tambores y la
danza; además de Elegba o Eleggua, dueño de los
caminos y puertas en el mundo. Para ambos casos, los feligreses
disponían de collares rojo y negro o blanco y negro, codificando
así su naturaleza contradictoria.
Pero la rojinegra bandera tiene en Cuba un origen
muy anterior a la lucha comandada por el comandante Fidel Castro
(1926- ), y que tiene relación con la presencia anarquista en la
isla. La concepción socio liberal del pensador José Martí (1853-
1895) le permitió tender un puente entre la lucha independentista y
las organizaciones de obreros cubanos, poderosamente influidas por
las ideas ácratas e emigrados a Estados Unidos, a partir de la
crisis económica mundial de 1857. Ya en 1888 se publicaba en la isla
el periódico anarquista El Productor.
Entre los líderes más
importantes del anarquismo cubano estuvo Enrique Roig San Martín
(1843-1899), quien
se comprometió con la causa de la emancipación nacional, y es que el
Partido Revolucionario Cubano, fundado por Martí en 1892 poseía una
concepción descentralizada y Estatutos propios de la democracia
directa, compatibles con los hábitos organizativos anarquistas.
En la guerra de 1895
numerosos anarquistas tomaron parte en la lucha armada, entre ellos
Armando André
(1872-1925);
en enero de 1896 se constituye en París el Comité Francés de Cuba
Libre, compuesto principalmente por ácratas franceses. En este
contexto se crea en 1899 La Liga General de Trabajadores Cubanos, la
más importante agrupación de aquel período, entre cuyos fundadores
se encontraba numerosos obreros anarquistas.
Carlos Baliño (1848-
1926), un activo anarquista dentro de los trabajadores del tabaco en
el Estado norteamericano de Florida, terminó fundando la Agrupación
Comunista de La Habana, el
18 de marzo de 1923.
Durante la lucha contra el régimen de Batista;
cientos de ácratas sufrieron persecución, tortura, muerte y exilio
por su participación en acciones de protesta, incluso armadas,
contra la dictadura. Durante el ataque al Cuartel Moncada murió el
anarquista Boris Luis Santa Coloma (1926- 1953). De igual manera las
guerrillas en la zona oriental contarían con la participación de
Gilberto Liman y Luis Linsuaín. Como si fuera poco, la lucha urbana
contó con el local de la Asociación Libertaria de La Habana como
centro de reuniones conspirativas tanto para el Movimiento 26 de
Julio como el Directorio Revolucionario.
Si bien se dice que la idea de Fidel, de exhibir el bicolor emblema
viene de grupos anarcosindicalistas de la ciudad mexicana de
Tampico, cuando organizaba el desembarco del yate Granma, influencia
cubana no faltaba, y es que el dirigente del Movimiento 26 de Julio,
Frank País (1934- 1957), quien antes de conocer a Fidel en Santiago
de Cuba, ya era dirigente estudiantil y fundador de Acción
Revolucionaria de Oriente (ARO).
El hecho
concreto es que la bandera rojinegra aparece de un presupuesto
social. “Cuando pregunto por su origen me parlotean frases
eclesiásticas de que “el negro por el luto.”....y muchas tonterías
más que no acepto para un estandarte que hiciera triunfar una
revolución socialista.”, señala Cecilia Hart.
Al mismo tiempo señala que el
emblema del 26 de julio anunció el surgimiento de un partido
político muy alejado del Partido Socialista Popular “que nunca,
tal cual los partidos satélites de aquel Moscú, pudo entender por
donde andaba el mundo, y mucho menos lograría hacer triunfar una
revolución socialista.” (3)
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