|
LE PASARON POR
ENCIMA
Por Raúl Wiener | |
García tiene,
como no, un gran mérito en la algarada social de estos días.
No me refiero
solamente a su contribución con el paro de los algodoneros piuranos
que buscaron entrevistarlo en los días en que fijó su despacho en la
ciudad norteña y no los atendió, mientras sí lo hacía con los
agraciados empresarios que están adquiriendo, nadie sabe cómo, los
terrenos ganados a través de los grandes proyectos de irrigación.
En ese caso se
trajo un paro, de su nuevo estilo de gobierno descentralizado.
Pero con los
huanuqueños ha sido diferente.
Aquí el
antecedente inmediato es el acta de de Tocache, firmada, defendida y
luego repudiada por el mismo gobierno.
Increíblemente
en muy pocos días han cabido, en el mismo presidente y sus
ministros, las siguientes posiciones:
- No hay
política antidrogas, lo que hay son directivas procedentes de
Estados Unidos.
- Sí hay
políticas antidrogas del gobierno peruano, que consiste en
tolerancia cero y en sentir vergüenza de ser tratado como un país
productor de coca.
- No se va a
seguir erradicando
- Se está
erradicando más que nunca.
- No nos vamos a
enfrentar a los cocaleros que son campesinos pobres.
- La chacra de
Nancy Obregón produce 2,600 dólares por hectárea.
- No queremos
enfrentarnos a los productores cocaleros, sino darles alternativas
para reducir la producción de coca.
- Bombardear,
ametrallar, pasar por encima del que se oponga.
Ahora estamos
viendo el resultado de tanta coherencia.
El paro de
Huánuco ya no es solamente cocalero, sino de toda la población. Y
eso lo logró un gobierno que firma una cosa y luego desconoce su
palabra, como si los acuerdos con el pueblo no fueran equivalentes a
los que se suscriben con las grandes empresas.
En Loreto el
gobierno ha conseguido que lo censuren por la falta de presupuesto
educativo. Y la cola de este problema va hacia el Cusco y otras
regiones.
La selva está
resentida, además, porque el régimen que se niega a modificar el
sistema tributario de las trasnacionales extractivas, si se atreve a
meter mano a las exoneraciones ganadas por esta región para
compensar su aislamiento.
Los mineros
están en huelga desde el lunes y el gobierno que dijo que nadie
acataba la medida, está negociando día y noche para hallar un
acuerdo que levante la lucha.
Es que según
Coquito lo principal de la coyuntura es que ha entregado la
concesión de Michiquillay a una gran empresa minera por más de 400
millones de dólares, aunque para hacerlo haya debido suplantar la
representación de la comunidad con gente de fuera y obviar los
informes ambientales y sociales que hacían necesario revisar el
proyecto.
Por ahí ya están
preparando otro conflicto.
Es decir estamos
en pleno auge de inversiones y ganancias, y el gobierno cree que
puede jugar con la impaciencia social y la exigencia de
redistribución y participación que se está haciendo cada vez más
generalizada.
Estas cosas le
agarran de vez en cuando los nervios al grandote y truena alguna
frase efectista.
Pero, como se
ve, iba a pasar por encima de cocaleros y huanuqueños, piuranos y
loretanos, mineros y chimbotanos, y lo que se ocurre en la realidad
es que el gobierno está quedando cada vez más arrinconado y
desorientado. Tanto que no puede siquiera restablecer el tráfico de
vehículos por las carreteras.
Muy provocador
el presidente.
Debe estar
pensando ahora como fue que se echó encima tanta ira popular.
|