|
PULITZER PARA
ALDO M
Por Raúl Wiener | |
De la que nos libramos con Humala. Deberían condecorarnos con la
Orden del Sol a los pocos periodistas que nos la jugamos para
pararlo. ¡Puf!
Señora, no hay azúcar
ni pollo.
Aldo M.
“Correo”, 11 de febrero de 2007
Yo no sólo pido la
Orden del Sol, sino la de la Luna, el premio Pulitzer, el Nóbel y el
Huevón del Año para Aldo M.
¿Cómo no reconocerle
su genial contribución a evitar la escasez, la carestía, las colas,
el caos económico, en que están pudriéndose en Venezuela de Chávez y
Bolivia de Evo, por efecto de las políticas de nacionalizaciones,
convenciendo a la mayoría del país de elegir como presidente al
homus economicus por definición, cuyas hazañas se han contado
por generaciones y que es, por experiencia, una verdadera garantía
de manejo responsable de las cosas?
Y lo qué es más
meritorio es haber logrado parar a Humala y su discurso radical
también de nacionalizaciones, entre unos pocos, mientras la enorme
mayoría de los periodistas peruanos coqueteaba de una u otra forma
con el cachaquito tal por cual o lo apoyaba abiertamente.
No vamos a recordar
aquí los nombres de esos aduladores de la bota militarista. Pero si
alguien tiene dudas de lo que digo que revise las listas de Internet
para que vea que eran más los que criticaban a García, que los que
lo apoyaban, y varios que escribían a favor de Humala, como ese
pesado austrotrosko del Wiener.
Entonces: ¿qué
importa que unos pocos diarios, revistas, canales de televisión,
estaciones de radio (todos los de Lima, casi todos en provincias),
le dieran al comandante en desigual combate?
La economía,
caballeros, es implacable. Sobre todo cuando a los que tienen la
sartén por el mango no los detiene nadie. Lo que significa que no
hay nada político en esconder los alimentos, retirar capitales,
fugar dinero del país, especular con las divisas, etc.
El plan que le tenían
ciertamente preparado a Humala si ganaba la segunda vuelta, pero que
si no hubiera existido el nacionalista, hubiera sido agitado para
asustar con Alan García y hacer ganar a Lourdes. Es decir si las
cosas hubieran sido como las teníamos originalmente pensado.
Sólo la aparición del
más radical, pudo blanquear a la antigua bestia negra y poner a un
lado a la gordita que probablemente hubiera perdido ante la
irrupción de los pobres y demasiado pobres en contra del proyecto
sin disfraces de los ricos y demasiado ricos.
Por esto también mece
ser condecorado Aldo M, por haber triunfado con el candidato que no
era el suyo y estar consiguiendo que efectivamente García gobierne
con el programa de Lourdes Flores, como antes Fujimori lo hizo con
el de Vargas Llosa.
Éramos pocos
–escribe, Aldo M recordando el mejor momento de su vida-, estábamos
rodeados de electarados, educados por maestros que no saben nada,
gente que no entiende la globalización y la economía, es decir que
si votas de una forma te friegas porque viene la inflación y te deja
sin dinero, gente irresponsables, que quiere estabilidad laboral y
mejores salarios, quitándoles el empleo a los demás, lorchos, como
dice Andrés Bedoya Ugarteche, y a pesar de todo eso, ganamos.
¿Cómo no vamos a
reclamar que nos condecoren?
|