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MOVIMIENTO NUEVA
IZQUIERDA
PRONUNCIAMIENTO | |
El pasado 28 de
enero el presidente García cumplió 6 meses de instalado en palacio
de gobierno. El balance que entregó al país en esta oportunidad fue
deprimente por los resultados alcanzados y por la perspectiva
errática que ofrece.
Sobre el
particular, la Comisión Permanente del MNI puntualiza las siguientes
consideraciones:
1.
A lo largo de la campaña electoral el presidente García
ofreció al país un “cambio responsable” con un conjunto de medidas
como la renegociación con las empresas mineras o aquella que explota
el gas de Camisea, con la Telefónica, el retorno a la Constitución
del 79, reexaminar el TLC con Estados Unidos, la reforma tributaria,
etc. Sin embargo, apenas instalado en palacio de gobierno optó por
un camino distinto, esencialmente continuador del modelo neoliberal
que viene de Fujimori y continuó Toledo. En el Mensaje no
encontramos nada sustantivamente nuevo bajo el sol, excepto un
cultivado discurso demagógico junto a una obsesiva exposición
mediática.
2.
Desde ese momento quedaba cerrada toda posibilidad de cambio,
para afirmar en su lugar la continuidad de la herencia fujimorista
en materia económica y social. La alianza triangular con la derecha
oligárquica y el fujimorismo, se apoya en este propósito y
presuntamente en el interés común de proteger impunidades y
corrupciones e impedir la extradición del exdictador. Una visión tan
pragmática de la política sólo puede engendrar desconfianza y
rechazo en una población harta de engaños, promesas incumplidas y
corruptelas.
3.
Aparte de la austeridad y otras medidas secundarias, tiene
poco que ofrecer. El incumplimiento de su plataforma electoral para
acomodarse a los condicionamientos impuestos por las transnacionales
y el empresariado, indica a las claras cuál es el rumbo elegido.
Luego de década y media de experimentos neoliberales que
incrementaron la pobreza, profundizaron la brecha social,
intensificaron la política de saqueo y depredación de nuestros
recursos naturales, destruyeron la industria nacional incrementando
el desempleo, condenando al pueblo peruano a un presente cargado de
incertidumbre y desesperación, y un futuro aún más incierto, el
electorado esperaba cambios que no se han producido Si esa
aspiración es nuevamente frustrada y más bien atacada como “antisistémica”,
el mensaje presidencial ni siquiera fue consecuente con las promesas
electorales de 8 meses atrás.
4.
No se puede concebir un Perú viable, que se abre paso al
desarrollo sostenible y se proyecta al siglo XXI sobre la base de
una economía de enclave y primario exportadora, que cifra todas las
expectativas en la inversión extrajera en lugar de potenciar y
aprovechar los recursos y acumulación internos, que menosprecia la
ciencia, la tecnología, la educación y la salud, que conserva un
Estado centralista, ineficiente, corrupto, despojado de su papel
ordenador y planificador en la economía y su función social. En este
aspecto todo sigue igual. No existe siquiera la intención de
negociar con las transnacionales condiciones justas para la
explotación de los recursos naturales, menos para su procesamiento
industrial, que es lo mínimo que puede esperarse.
5.
Receptor del crecimiento que viene del gobierno anterior,
favorecido sobre todo por el incremento del precio de las materias
primas en el mercado internacional, el gobierno no atina a mostrar
una propuesta coherente que permita aprovechar esta oportunidad,
transitoria desde luego, para sentar las bases de un desarrollo
sostenido y sano. El shock de inversiones muestra a las claras una
marcha errática, de gastar porque hay que gastar, con ausencia un
Plan Nacional coherente que articule el gobierno central con los
regionales y municipales.
6.
La reforma del Estado es una necesidad y una condición para
sacar al país adelante y construir una democracia sin excluidos.
Ella pasa por desechar la fraudulenta Constitución dejada por el
fujimorismo, la base jurídica en que se apoya el neoliberalismo
entreguista. El partido gobernante y la derecha que lo secunda se
niegan a la convocatoria de una Constituyente porque prevén que
podrían cambiar las reglas de juego en que se asienta sus
privilegios. Sin ella no es viable ninguna reforma del Estado de
verdad y menos recuperar su rol dirigente y promotor. La reducción
de una suma de organismos, sobre todo asistenciales, creados por
gobiernos anteriores, si bien puede permitir menos gastos,
representan medidas parciales que no modifican el cuadro de
conjunto.
7.
En materia de educación, salud y otros servicios públicos, el
discurso presidencial se limita a anunciar medidas parciales,
inconexas, por ejemplo la creencia de que la crisis educativa
encontrará la respuesta correcta con la evaluación a los maestros o
la reducción de Institutos Superiores de Educación, dejando de lado
una respuesta global accesible únicamente mediante un Proyecto
Educativo Nacional y un Plan Nacional de Salud, al que se destinen
los recursos necesarios ahora restringidos.
8.
Nada se dijo, en lo hecho o por hacer, acerca de la necesaria
reforma tributaria progresiva que un gobierno responsable debe
encarar para aminorar la brecha entre ricos y pobres y aplicar una
política redistributiva justa, basada en la equidad donde pague más
el que más gana, en lugar de la tributación actual que subsidia al
poderoso y esquilma a los más débiles y pobres.
9.
Respecto del diferendo limítrofe con Chile, tampoco se ha
dicho nada. La soberanía e integridad territorial son cuestiones de
principio y como tal deben ser asumidas. Ya nos arrebataron
territorios a lo largo de la vida republicana. La ineptitud y
pusilanimidad de las castas gobernantes sólo nos han entregado
derrotas, humillaciones y cercenamiento de la heredad patria. Somos
partidarios de la solución pacífica de los diferendos, pero de una
paz justa y con dignidad. No hemos sentido esa determinación en la
actitud del gobierno peruano ante la pretendida modificación del
límite territorial a partir del Hito 1, por parte del gobierno de
Chile, lo que es preocupante. Tampoco se avizora una decisión
política tendiente a resolver el diferendo sobre límite marítimo con
Chile que usufructúa ilegalmente más de 37,000 Km2 del Mar de Grau,
inalienable para los peruanos.
10.
En materia laboral son claros los indicios de una orientación
pro-patronal de parte del gobierno. Los obstáculos a la aprobación
del anteproyecto de ley general del trabajo, con el argumento de que
regresa a la “estabilidad laboral absoluta”, bandera principal de
los empresarios, no sólo es falsa, sino cínica, pues nunca hubo tal
estabilidad absoluta y si, con el neoliberalismo, se liquidaron
derechos laborales adquiridos, se despidió cientos de miles de
trabajadores, o se hace abuso de los contratos temporales. El MNI
expresa su plena solidaridad con la CGTP y demás organizaciones
sindicales, con el SUTEP, la gloriosa organización sindical de los
maestros que ahora pretenden “desaparecer” por razones estrictamente
políticas, con todos los sindicatos, organizaciones populares,
profesionales, étnicas, de género, juveniles, culturales, que asumen
la defensa de sus derechos legítimos frente a la arremetida
neoliberal y autoritaria en curso.
11.
El exceso de protagonismo presidencial refleja un tipo de
gobierno basado en el providencialismo caudillista, que tanto daño
ha hecho en la historia patria, con tendencia al autoritarismo y el
abuso del Poder. Además una marcha errática donde se confunden
mesianismo, voluntarismo e improvisación. La promesa de “cambio
responsable” ha devenido, una vez más, frase demagógica para acceder
al gobierno y luego terminar en brazos de una derecha que nunca
sintió ésta su patria, ni asumió una democracia cabal ni sintió la
libertad como un derecho de todos los peruanos, y menos entendió el
valor de la justicia social, tareas que siguen siendo banderas a
realizar.
12.
Convocamos a todos los peruanos y peruanas a tomar conciencia
de la realidad, a optar por el cambio de verdad para salvar al Perú
y abrir el ancho cauce del desarrollo sustentable con justicia
social, independencia, democracia y bienestar para las mayorías. Por
eso nuestro llamado a una GRAN UNIDAD PARA UN GRAN CAMBIO, posible
sólo con una Nueva República, un Proyecto Nacional de Desarrollo,
una nueva Carta Constitucional y un Gobierno Democrático,
Patriótico, Popular. ¡El futuro empieza hoy!
Lima, 12 de
febrero de 2007.
Comisión
Permanente
MOVIMIENTO NUEVA IZQUIERDA
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