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Reflexiones después del Paro Nacional
NUESTRA
ALTERNATIVA TRAS EL 9 DE JULIO
Por
Luís Gárate | |
Después del paro
nacional realizado el 9 de julio, son muchas las voces que desde la
izquierda tienen una evaluación bastante triunfalista y señalan que
es un importante paso hacia la acumulación a expresarse en la
Asamblea Nacional de los pueblos de noviembre e incluso, en miras a
las elecciones generales de 2011.
Sin pretender
desdeñar la importancia de esta jornada, en un contexto de creciente
exigencia social por una mayor redistribución del crecimiento
macroeconómico, es necesario señalar que en los hechos, la jornada
del 9 no puede sobrevalorarse como un gran éxito. Es un paso, y más
bien sugerimos la perspectiva en la que, a nuestro juicio, junto a
la acción de masas, debe complementarse con la reconstrucción de una
alternativa popular.
Nuestra
reflexión se centra en nuestra capacidad de ser alternativa y en la
situación de Lima, que sigue siendo el centro neurálgico de las de
decisiones políticas, y donde se define finalmente la suerte
electoral de nuestro país, pues es el bastión principal a disputar
con las fuerzas de derecha y de la reacción.
En ese sentido,
el mitin realizado en Lima, con epicentro en la plaza Dos de mayo,
fue expresión de los sectores más politizados de la población que
llegaron de los conos y que pueden aún movilizarse.
Si bien las
encuestas hablan de un respaldo de cerca de un 50 por ciento de
limeños al paro, no olvidemos que Lima es el centro de la
informalidad laboral y el peso de las "clases medias". Asimismo,
Lima es donde más se sienten los efectos de la modernización
capitalista y con el respaldo de los medios de comunicación, se
afirma más el modelo.
La cuestión
central radica en los resultados políticos de este paro. ¿Será el
paro y la acción de masas la principal forma de acumulación política
vigente en nuestra sociedad?
Los comunistas
no desdeñamos de ninguna manera la acción de masas. Las conquistas
de los trabajadores, campesinos, estudiantes, pobladores y otros
sectores sociales en el Perú y el mundo, se ha forjado a partir de
duras luchas en las calles, que así han derrotado y arrancado una
serie de concesiones a las clases dominantes.
Las alternativas
en otros espacios
Por
otro lado, los presidentes regionales y otros sectores provenientes
de la nueva izquierda de los años 60 parten de otra visión, y
desarrollan experiencias productivas que, que ahora se afincan en
organizaciones no gubernamentales.
Tal es el caso
del instituto de Alternativa Agraria (IAA) liderado por Carlos
Paredes, antiguo dirigente del PUM y asesor de la Federación de
campesinos del Cusco.
Recordemos que
Paredes participó en la plancha presidencial de Susana Villarán
desde la alianza de centro-izquierda Concertación Descentralista en
los comicios de 2006, que agrupaba al Partido por la Democracia
Social (PDS) y a un grupo de partidos regionales.
Innovación
tecnológica e inclusión en el mercado son sus principales objetivos.
La experiencia consiste en el uso y difusión masiva de técnicas
ancestrales de riego por aspersión y que permite maximizar el uso
dosificado del agua que escasea en la sierra, utilización de gas a
partir de abono animal procesado en biodigestores, utilización de
energía solar en cocinas, crianza de ganado y cuyes, producción y
procesamiento de lácteos. La difusión de la experiencia corre a
cargo de líderes comunales conocidos como yachachiqs, que a su vez
forman a otros líderes comunales, generando una cadena.
En los últimos
meses la experiencia desarrollada por el IAA ha tenido interesantes
réplicas en otras regiones, como Apurímac y Huancavelica. La
expansión de esta experiencia productiva ha generado un gran interés
no solo entre las organizaciones campesinas, sino también de
sectores del gran capital nacional y del mismo gobierno aprista.
Actualmente el
grupo Romero, perteneciente al célebre empresario montesinista
Dionisio Romero, está auspiciando un programa denominado "Para
quitarse el sombrero" en el canal del estado, para "promocionar" el
espíritu emprendedor de la experiencia de los yachachiqs.
Sin duda esta es
aún una experiencia con alcance limitados, que está prosperando en
algunas en el sur andino, que ha sido asumida por algunos gobiernos
regionales y empieza a entusiasmar a sectores de la gran burguesía
criolla. Sin embargo, no es casual que el grupo Romero y los más
preclaros voceros del empresariado y del neoliberalismo, como José
Chlimper, Pablo Bustamante, o los periodistas Cecilia Valenzuela y
Jaime de Althaus, hayan asumido la campaña publicitaria de esta
experiencia, presentándola como la gran revolución productiva del
agro y viendo la posibilidad de mitigar el descontento en amplios
sectores del campo por el poco apoyo estatal al agro y por los
efectos previstos del TLC con Estados Unidos en ese sector.
¿Antisistemas?
La
pregunta persiste sobre la orientación de la gente que expresa su
adhesión a la plataforma del paro, en especial en rechazo al alza
del costo de vida, ¿se considera antisistema o quiere ser parte del
sistema? Proponemos la pregunta porque, como sostienen analistas
serios como Sinesio López, lo que mayoría reclama en las protestas
regionales o sectoriales es tener "su tajada de la torta," es decir,
más que expresar una ideología antisistemica, buscan incorporarse al
sistema, que crezca la redistribución.
Nuestra
reflexión surge en miras a la conformación de las asambleas de los
pueblos a nivel local, regional y la nacional para noviembre de este
año. Por cierto que será un espacio de gran importancia para un
encuentro entre las organizaciones sindicales, populares y la
organizaciones políticas para discutir seriamente una plataforma
programática.
Lima, la ciudad
capital, centro principal de las decisiones políticas y económicas,
es el gran bastión a disputar al aprismo conservador, y a las
diferentes expresiones de la derecha que gobiernan la municipalidad
metropolitana y la gran mayoría de distritos.
Un síntoma es la
aceptación de un 75 por ciento de limeños a la gestión del acalde
Castañeda en Lima, producto del derroche de obras viales y
recreativas, y que por arrastre produjo la elección de sus acólitos
en la mayoría de distritos limeños. Recordemos también que fue Lima
la plaza que le dio la estrecha victoria a García en la segunda
vuelta frente a Ollanta Humala.
Lima es en
realidad la expresión de lo que el politólogo Bernard Manin denomina
la democracia de audiencia, donde la agenda política es establecida
por los medios de comunicación y los sondeos de opinión, el
electorado es fluctuante y prima la imagen de los políticos más que
programas o debates ideológicos.
La
reconstrucción del referente político
Si el
Partido Comunista del Perú busca ser una alternativa de poder, debe
asegurar su continuidad generacional, y evaluar nuevas formas de
recrear la política, partiendo de los nuevos condicionamientos
impuestos por el sistema y nuevas dinámicas sociales
Es importante
que tomemos en cuenta la difusión de las experiencias productivas,
como un reto frente a precarización laboral y la pauperización de
amplios sectores de la población, que como vemos en la capital, se
ven lanzados a actividades de supervivencia y la casi mendicación.
Resulta
imperativo que busquemos diferentes formas de trabajo de formación
de la militancia juvenil, que además los convoque a partir de sus
necesidades concretas, que son las de formación educativa, laboral,
recreación y cultura. Esto, de la mano con institucionalizar un
espacio de formación en el conocimiento del estado, de la gestión
pública, así como en la validación de experiencias de gobierno de
otras experiencias de izquierda en el mundo, a partir de la
democracia participativa, experiencias económicas solidarias y
cooperativas, siempre desde una perspectiva crítica y con un
análisis marxista de la realidad.
Para fortalecer
la organización debemos apuntalar, y bajo los lineamientos de
nuestra II Conferencia Educacional, la base troncal de la
militancia, asentada esencialmente en la columna magisterial,
buscando ganar una mayor representatividad como vocero de los
intereses de los trabajadores de la educación, de los obreros
(trabajadores de la manufactura, textiles, de servicios),
campesinos, y sectores de la pequeña burguesía en miras de avanzar
en la construcción del Partido Revolucionario de Masas.
En la medida que
nuestro principal reto en la perspectiva es recuperar espacio y
liderazgo en Lima metropolitana, nuestra tarea es recuperar la
mediación y representación de los sectores populares, con nuevas
estrategias de comunicación y un programa alternativo claro para
Lima y los distritos. Asimismo ganar más espacios para integrar a
jóvenes profesionales, haciendo trabajo de difusión y de
organización, y aprovechando sus capacidades en tareas de la
organización, como la formación de la militancia y en la elaboración
de proyectos que, así como las experiencias productivas del sur
andino, permitan validar prácticas, como proyectos productivos,
centros educativos y de formación laboral, cooperativas, entre
otros. Si buscamos ser una alternativa real y viable de gobierno y
de poder, tenemos los retos planteados.
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