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HOMENAJE AL DIA DE LA MUJER: FLORA TRISTAN
Por Mario Forti | |
Antes y después de perder a su propia Teresa, el Libertador había
conocido a otra Teresa, casada con su amigo peruano y residente en
París. Eran buenos amigos y confidentes. Mientras él estuvo en
Venezuela, ella tuvo una hija llamada Flora. Luego vino la desgracia
del héroe, perdió su amor, sufrió la desaparición de su esposa.
Entonces encontró nuevamente a la otra Teresa, la amiga, la
francesa. Había en esta amistad sentimientos profundos que pudo
hacer pensar a muchos que Flora Tristán podría ser la hija de
nuestro padre espiritual Simón Bolívar. Cuando Bolívar murió a los
47 años, Flora Tristán ya andaba en las suyas. Si no recuerdo mal
andaba reclamando en Perú la herencia de su padre. Fortuna que
codició pero nunca tuvo. Y fue entre otras cosas esta frustración
personal la que dio a luz a la madre del socialismo, aún antes de
Rosa Luxemburgo y las demás mujeres históricas, Flora permanece aun
no reconocida. Ella fue la que por la furia contra el destino, se
identificó con los obreros, los más desprotegidos, los descamisados,
el lumpen. Fue ella quien identificó en el obrero al sujeto
histórico político de las novísimas revoluciones y por ende
transformaciones colectivas mundiales y no se equivocó al respecto.
Flora luchó contra un sistema esclavista femenino, y dio a luz una
respuesta que aún hoy sigue viva más allá del género humano
unificando el grito por la justicia y la libertad. ¿Cuántas mujeres
de nuestro alrededor saben quién fue Flora Tristan?
Cuando la historia señala a la vida del Libertador ligada a la vida
de esta mujer excepcional, nos quiere decir algo importante que
esconde este hecho. Muchos pretenden olvidar que fue ella la madre
del “proletarios del mundo uníos” que Marx y Engels plagiaron en su
Manifiesto Comunista. Unión Obrera se llamó el libro que consagró a
esta hispana del siglo XVIII con mentalidad francesa
postrevolucionaria. Ella fue la que viajó en barco hacia Perú y
describió en una novela toda las peripecias de su frustrado
objetivo, obtener la herencia de su padre noble. Dinero que nunca
obtuvo, y lo que obtuvo lo perdió publicando el libro que señalaba a
su tío Pío como el arquetipo de la corrupción latinoamericana. Desde
entonces se vuelve fanática de los obreros, pobres y marginados del
sistema. Y ataca, y propone ideas, leyes, formas de solucionar el
atropello, la falta de justicia en su época. Flora se viste de
hombre para entrar a la Asamblea Nacional en Paris. Busca en el
obrero el caballo de Troya y lo consigue. Desde esa base proletaria
inicia un cambio que como digo no ha parado todavía. Los derechos de
igualdad entre los sexos, el derecho al trabajo fueron, entre otros,
defendidos primariamente con su prédica y práctica revolucionaria.
Fue ella quien tuvo tres hijos, y de la hembra tuvo al pintor
universal Gauguin por nieto. Muchos piensan que Bolívar tiene que
ver con la vida de esta niña nacida el 7 de abril del ochocientos.
Se me cruzan en la memoria estas dos imágenes, una la del héroe
Latinoamericano, padre de las naciones y espíritu guía de un
colectivo de naciones, y otra de la mujer que arremete contra la
injusticia y reivindica el derecho humano al trabajo, a la igualdad,
a vivir en justicia, soberanía y libertad.
Muere el Libertador y Flora sigue con su protesta inigualable.
Publica libros y se expande en toda Francia declarando su visión del
mundo y vendiendo su “Unión Obrera”. El derecho a la educación y a
las salud, el derecho al voto, la igualdad entre los sexos y al
trabajo, la lucha contra la impunidad y contra la violencia
intrafamiliar tienen en Flora su precursora. Es verdaderamente una
lástima que una visión fascista de la historia tenga olvidada a esta
mujer misteriosa y no podamos traerla del río del olvido. Teresa su
madre, fue íntima amiga del Libertador. ¿No habrá transmitido el
fuego solar, el héroe, a esta niña por nacer? La vida es
verdaderamente misteriosa, y cuando más creemos conocerla más cosas
se nos escapan y perdemos la perspectiva de ella.
Es
hoy un hecho triste e injusto que se tenga en el olvido a esta mujer
con sangre sudamericana y clave revolucionaria en la historia
universal, recordemos que antes que Evita está Flora, y claro que
está también Manuelita, Luisa Cáceres, y muchas otras antes que
Flora y Evita, unas y otras pueden reencarnarse, reencontrarse en la
lucha revolucionaria actual, unas pueden ser la encarnación
dialéctica de las otras, pero lo que es cierto es que Flora está
castigada impunemente con el olvido y nosotros debemos rescatarla, a
ella y a todas las que aún soportan el oscuro peso de la ignorancia,
bajo el sol revolucionario de la Venezuela bolivariana y socialista.
Quizá estas líneas contribuyan a que su biografía se conozca mejor y
se difunda su historia real como su pensamiento y su lucha
socialista por un mundo más justo y digno. Era una mujer del XVIII y
nadie va a cambiar este hecho. Yo pienso que es también es una mujer
del XXI.
Por
último, quisiéra advertir que si bien Flora abogó por un socialismo
primitivo, es necesario rescatarla del olvido actual; revisar que
Engels utilizó parte de su obra para redactar la suya propia sin
citarla, que usaron expresiones de ella literales como la de
“proletarios del mundo uníos” para su Manifiesto Comunista, y
necesario es también saber que la misma mujer fue también abuela del
pintor neo-impresionista francés Gauguin y eterno viajero por el
mundo nacido el
7
de Julio de 1848
que tuvo que exiliarse con toda su familia en Perú después del golpe
de Estado de Napoleón III.
Habrá que tener mucho cuidado con la novela de Vargas Llosa sobre
estos dos personajes extravagantes con sangre latinoamericana.
Porque el escritor peruano defiende una ideología contraria al
clamor revolucionario de nuestras naciones que van hacia el
socialismo del siglo XXI. Habrá que leer profundamente “El paraíso
en la otra esquina” y descifrar la ideología que está detrás del
escritor. Nosotros queremos ver en Flora una de las precursoras de
la utopía socialista en lo político y en su nieto alguien que pudo
vindicar la estética de la utopía. Y ante todo deberá notarse la
pasión con que ambos vivieron sus ideas y principios fundamentales.
Todos los 7 de abril debería celebrarse el día de la lucha
emancipadora de la mujer en el mundo. Y por extensión el día de la
lucha obrera, de la unión obrera en realidad, y hacer homenaje a su
fundadora. Debemos apreciar la obra de arte de su nieto teniendo en
cuenta la lucha revolucionaria que ella manifestó tener, y la
amistad íntima de su madre Teresa con Simón Bolívar para poder
comprender la trascendencia de su personalidad orientada hacia lo
universal y revolucionario.
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