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CRÓNICA
DE UN ENCUENTRO NO ANUNCIADO… AUNQUE SÍ DESEADO
Por Ernesto
Toledo | |
Para muchos de nosotros,
la presencia de Ollanta Humala no era esperada, aunque el hecho de
desplazar equipo técnico para la filmación del evento, además de
pancartas del Partido Nacionalista Peruano hablaba de un interés por
acercarse a la izquierda. Pero las dudas se disiparon cuando el
excandidato presidencial recorría el pasadizo en medio del asombro
colectivo de quienes copaban el patio central del
Movimiento Nueva Izquierda MNI. Aunque los sentimientos fueron diversos, la realidad
objetiva es que Humala estaba presente y el local se había llenado
minutos antes, sin siquiera imaginar la llegada del visitante y con
el único deseo de decirle al Amauta: presente.
El acto tuvo su inicio con
la entonación del Himno Nacional, interpretado de manera original
con instrumentos andinos.
Entre aplausos y en fila
india hicieron su ingreso los niños del partido, quienes anunciaron
su compromiso para seguir el ejemplo de Mariátegui y construir el
socialismo; “seguiremos acompañando a nuestros padres en la lucha
por un Perú digno y libre”, advirtieron al unísono. Los
aplausos se extendieron tras la llegada del cuerpo diplomático de la
Embajada de Cuba.
El primer discurso estuvo
a cargo de la dirigente de la Juventud Comunista, Magali Rosado,
quien instó a los jóvenes peruanos a la lucha y al reconocimiento de
Mariátegui como el paradigma a seguir.
Luego, el dirigente de
Avanza País Pedro Cena, quien evocó la memoria del líder de
Izquierda Unida, Alfonso Barrante Lingán y reafirmó el compromiso de
su organización por buscar la unidad de la izquierda.
Por su parte, el
secretario general del Partido Comunista Peruano
Renan Raffo
agradeció a nombre de su partido la invitación al acto y destacó que
los partidos comunistas tienen como embrión y tronco revolucionario
a Mariátegui y que su imagen debe plasmar la unidad de todas las
fuerzas de izquierda.
Lourdes Brückmann,
dirigente del Movimiento Nueva Izquierda señaló quien la fecha
merece una confesión de fe en el socialismo y en una lucha
revolucionaria que será desarrollada en todos los aspectos.
En medio de la
intervención de Ricardo Lets Colmenares del Comité Malpica, Ollanta
Humala ingresó al recinto, siendo ovacionado por los asistentes,
debido al gesto de aunarse a las celebraciones por el natalicio del
Amauta. Tras ubicarse en la mesa de honor, Lets prosiguió con el
uso de la palabra y calificó como trascendental la presencia del
líder nacionalista.
De inmediato, le dieron el
turno al recién llegado visitante. “Conocí de Mariátegui cuando de
colegial mi padre me hizo leer los 7 Ensayos de la realidad peruana
y en el fuero militar la imagen de José Carlos Mariátegui estaba
estrechamente ligada a la de Sendero Luminoso... ese es un gran daño
que nos hicieron a los peruanos pero mi pensamiento iba cambiando
conforme entraba a la vida política”, señaló Ollanta, quien
reconoció que las bases ideológicas del PNP llevan la síntesis del
pensamiento del Amauta, por lo que es indispensable su estudio para
la unidad del país.
En otro momento de su intervención, Ollanta insistió en ser seguidor
del “Socialismo Andino”, de una sociedad solidaria y recíproca, y
que a su parecer, debería haber un reconocimiento y respeto al
capitalismo. Sin embargo insistió permanentemente en la necesidad de
la unidad de las fuerzas de izquierda y nacionalistas en un frente
para hacerle frente a la minoría privilegiada.
Héctor Bejar le tomó la
palabra a Ollanta invitándolo a participar, a partir del día
siguiente, en las conversaciones del Frente Amplio y ponerse de
acuerdo para un trabajo conjunto en favor de la unidad, y que no se
limite a la firma de pronunciamientos conjuntos.
“Así como Ud. nos dice que
las puertas del PNP están abiertas para la izquierda, también
nosotros le decimos que las puertas de la izquierda están abiertas
para el nacionalismo”, enfatizó Béjar para luego romper en aplausos
la concurrencia.
La rueda de intervenciones
la cerró el secretario general del partido Comunista del Perú-
Patria Roja, Alberto Moreno con el saludo a todos los miembros de la
mesa y con el deseo de que la unidad entre el nacionalismo y la
izquierda se concrete definitivamente.
Al final de las
intervenciones, los asistentes entonaron con emotividad y puño en
alto La Internacional, el Himno de la clase trabajadora del mundo.
Como cierre con broche de oro el acto cultural priorizó el arte
nacional y una pareja de jóvenes bailaron marinera, el baile
nacional.
El encuentro entre la
izquierda y el nacionalismo, el último jueves, no estuvo anunciado,
aunque sí deseado por muchos. Lo que sí queda claro es que si le
tomamos la palabra a Ollanta Humala, el Perú tendría mucho que ganar
y la derecha mucho que perder. Los cristianos pensarán que Mariátegui hizo “el milagro de junio”, que en realidad nunca fuimos
“perro, pericote y gato” y por consiguiente la unidad no era
imposible, que la Sarita es de izquierda, que no hay más santos que
el santo del Amauta o que por fin hay una luz de esperanza al final
del túnel, una luz que caliente más allá del 2011.
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