| |
|
Celestinas apócrifas; tartufos vergonzantes
PERÚ: LA ÓPERA
BUFA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Por
Winston Orrillo | |
“Ya va a
venir el día…”
César Vallejo
Fueron usadas
todas las tácticas de “inteligencia”
Primero, que se
sabía de una convocatoria de la derecha, la ultraderecha y los
sirvientes de turno, para el jueves 21, y los compañeros de la
defensa ya estaban preparados para salirles al paso y quitarles las
“caretas” a los discípulos y asalariados de los
zileris
y CIA; pero, súbitamente, el miércoles 20, unas decenas de
individuos, con ese aire típico de desclasados y de
estar-allí-sin-saber-el porqué, irrumpieron en esa ya histórica
esquina de la primera cuadra de la avenida Arequipa, en Lima, Perú,
donde se halla la Embajada de la hermana República Bolivariana de
Venezuela.
Sí, irrumpieron
a gritos y con las pancartas de una vieja
hetaira que ni
siquiera en los burdeles ya la aceptan, porque se le conoce que está
infectada de SIDA: me refiero a la desprestigiada y manoseada
“libertad”, en este caso endilgada a la legítima recuperación que el
Gobierno Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela,
había hecho de la frecuencia de RCTV, canal no solo golpista, sino
un edema, una verdadera pústula en la educación mediática de ese
pueblo hermano, al que durante más de 50 años se ocuparon de
envenenar o
estupidizar en cómodas cuotas diarias.
¿Pero quiénes
eran los que así, en esta operación-sorpresa, se “manifestaban”?.
Sectores
lumpenes, sin duda, pero cuyo aspecto podía
confundir a un espectador desavisado: son pueblo se diría. Sí, lo
son, pero es de ese pueblo-de-alquiler, esos mercenarios que
se prestan para aparecer en
accciones bien
dolarizadas, promovidas por quien les pague bien. Con la
atingencia que éstos llevaban una identificación: CTP, sector de
trabajadores que, es ampliamente conocido, por estar directamente
financiado por la benemérita Central de Inteligencia Americana,
conocida cariñosamente como CIA; pero CTP, que es fundamentalmente
la organización sindical aprista, sí y experta en paralelismo,
instaurada para hacerle sombra y fallida competencia a la CGTP ,
central de trabajadores clasistas, fundada por nuestro Amauta, el
"primer marxista de América, como lo denominara el crítico italiano
Anmtonio Melis: José Carlos
Mariátegui.
Y ojo con la
denuncia, especialmente internacional, porque aquí, en el Perú estas
son verdades de Perogrullo: esta deprimente y oscura y
desprestigiada “Central Sindical”, es manejada por el APRA, y es
obvio que allí no se hace nada que no sea aprobado por YO, EL
SUPREMO, perdón, me equivoqué, hablaba del Alan reciclado,
aggiornamentalizado, en el cual algunos
subnormales creen, o al que otros toleraron y auparon a la
presidencia (dicen que ya están arrepentidos) , con la espuria
teoría del “mal menor”.
Ajá,
por un lado don Alan se muestra
prudente
y evasivo
en la condena a la decisión soberana de un país hermano, mientras
que líderes auténticos de su partido revivían las viejas tradiciones
democráticas que el APRA
diz que nació para
cumplir y hacer cumplir. Y que ellos, precisamente, estaban
aplicando,.
en
este momento, al no permitir que el Parlamento (que manejan los
apristas y sus aliados) tome un acuerdo de censura a lo acaecido,
soberanamente, en Venezuela; mientras que, sus “obreros”, su pseudo
masa trabajadora, conculca al ponerse a la cabeza de una grita que
no tiene nada que ver con los intereses del proletariado de ese
país, y en cambio, sí es una defensa, vergonzante, de los
latifundios mediáticos, contra los que se ha levantado,
precisamente, el
digno gobierno del
comandante Hugo Chávez
O sea la típica
escopeta de dos cañones aprista: por un lado García, haciéndose el
que sigue las leyes de convivencia internacional, mientras la
propia
guardia obrera de su partido, encabeza una
tarifada manifestación contra el pueblo de Venezuela y su
soberana decisión.
Pero el show de
fondo se produjo al día siguiente: el jueves 21.
En esa fecha
salieron de sus cuevas y estudios y oficinas alfombradas, los dueños
de los medios “a manifestar” en pro de la libertad de prensa. Léase
los dueños y sus
managers
y chambelanes, y sus
paniaguados y sus
turiferarios y
sus“modelos” de pasarela, y sus
prostivedettes, y sus operadores y sus
empleados de confianza (a los que vemos con sus gestos tristemente
histriónicos en las diversas programaciones de la que el pueblo (y
mi amigo el relevante escritor argentino, Raúl Isma, llama,
cariñosamente, la televisión basura).
Fue un
espectáculo que tenía mucho de
Dadá y de Surrealismo
de pacotilla.
Una
Ópera bufa chicha,
como decimos en el Perú.
Ver a un Miró
Quesada, sirviente
desvergonzado de la
SIP , y director de un centenario periódico (latifundio
endógeno)donde no hay libertad alguna para los que no piensan como
“la familia”: “El Comercio”. Pregúnteselo a los cientos de
empleados, periodistas y obreros puestos de patitas en la calle por
haber cometido el nefando delito de querer agruparse sindicalmente.
Este monumento esperpéntico del jurásico, nos hizo ver su pícnica
figura levantando sus brazuelos por una libertad en la que ni cree
ni jamás ha practicado.
Y otra de las
que hizo uso de la palabra, fue
una siniestra rábula, que perpetra un
programa en el Canal 4, propiedad también de los Miró
Quesada
(¡que casualidad!). Esta buena señora
ha sido denunciada,
repetidas veces, por haber recibido varios miles de dólares como
cobro de “honorarios profesionales” al hacerle la campaña mediática
a un candidato municipal de la dictadura: Hurtado
Millar. Incluso, por la Internet , viene circulando una carta que la
esposa de Hurtado (quien está hurtado de la Justicia ) emplaza a la
hogaño oradora y
defensista
denodada de la libertad para que se ponga a derecho,
pues ella sabía perfectamente que ese dinero era de una de las
bestias del Apocalipsis peruano, Montesinos, y que, por lo tanto,
era un robo más al erario. La señora
Miller se pregunta
por qué está encauzado (y fugitivo, es decir hurtado del derecho) su
esposo, y por qué no se encuentra en similar condición la Palacios ,
si sabemos,
verbi
gratia, que un
hijo del fascista
Bedoya Reyes purgó
carcelería por haber recibido dinero del mismo personajes del que lo
recibió la susodicha, claro que de manos de otro, de un testaferro.
Y en esa primera
fila de los manifestantes contra la soberanía de la Patria de
Bolívar, se podía ver a bufones,
saltimbanqujis,
contorsionistas, transexuales y travestís ideológicos, como otro,
bien gordito porque se dedica al arte de fundar restoranes y cobrar
miles de euros a las
sabandijas de las
AFPs, que ya han sido denunciadas como pirañas del pueblo peruano,
el que fue obligado a afiliarse,gracias a la maniobra de un ministro
de Economía de la dictadura: ¡abominable retrato de este libertario
que, a mayor abundamiento, fue de los que sirvió al Gobierno
Revolucionario de la Fuerza Armada, capítulo que, como muchos otros
(incluido el ahora Director de la Biblioteca Nacional) , quieren
desesperadamente borrar de sus
ridiculum vitae!
Amén de los muchachitos que son conductores de espacios en la
televisión basura y editorialistas de diarios serviles (sabemos
que los editorialistas son los que interpretan el galimatías
delictivo de los dueños de las empresas, y que, por lo tanto, son
los que mejor reflejan sus pensamientos, sus arterías y sus
enajenaciones).
Un poquitito de
historia reciente. Hace no mucho, en el Perú, el Gobierno clausuró
varias estaciones de radio en diferentes provincias, por el delito
mayor de expresar las quejas de las poblaciones secularmente
olvidadas por los gobiernos, y vueltas a engañar por la demagogia
aprista. ¿Cuál de estos libertarios de dos por medio levantó la voz
o el índice admonitorio para protestar?? ¿¿Cuántos mítines
-similares a éste- ellos hicieron con un motivo tan flagrante??
No hace un año
que el abyecto
sionista,
Baruch
Ivcher, dueño del
canal 2 TV –el patrón de la
Chichi Valenzuela ,
otra entusiasta asistente al
mítin, por encargo
de su jefecito – le cerró el programa –diz
que poniéndole precio a la cabeza de su máxima estrella televisiva:
César
Hildebrandt. Delito de CH: discrepar y ejercer su
libertad de prensa, de conciencia, contra las trapacerías del
Gobierno. Pues bien, este mucilaginoso personaje mediático todavía
no acaba de gastar los 20 millones de dólares que cobró por cerrarle
el programa a Hildebrandt, y ahora funge de "crítico" del Régimen,
como una forma de chantaje para que le den o le perdonen el pago de
una millonada en impuestos.
Razón tienen, en
este particular caso, los que dicen que sería mejor invertir en
cárceles que en centros de estudio, porque las prisiones, en el Perú
de hoy, no serían suficientes para albergar a tanta sabandija como
la que encabezó la manifestación, del jueves 21 de junio, contra la
legítima decisión de un Gobierno como el de la República Bolivariana
de Venezuela, que representa el enfrentamiento más decidido contra
el amo de toda la morralla citada: vale decir, los Estados Unidos de
Norteamiérdica.
¿Alguno de los
sinvergüenzas tartufos, que ahora protestaban por “lo
sucedido en Venezuela”, dijo algo, una sola palabra, en defensa de
la libertad de expresión de César
Hildebrandt,
ciudadano y periodista rebelde no de
Aruba, sino del Perú?
En fin, un
espectáculo circense. Solo faltaban, creo algunos engendros
mediáticos que medran con su “opción sexual”, como el innombrable
Bayly
o alguno de los equívocos íconos de la farándula, con la que cubre
los contenidos educativos de su canal, el 2, que para un gobierno
con algún espacio en la frente, estaría compitiendo con RCTV y
podría tener ---con iguales o mayores méritos—ese mismo fin que, al
cabo, los torna famosos internacionalmente, y como muchos de ellos
padecen del complejo de
Eróstrato, es un
decir...…………………………………………………………………………………
Al otro lado, y
como una suerte de guardia pretoriana, jóvenes estudiantes,
trabajadores empleados y desempleados, intelectuales, artistas,
poetas, y gente noble, se puso al lado de los enhiestos
representantes diplomáticos del Gobierno
Boliviariano, con el
fin de cumplir el sacro deber de resguardar la Embajada –sagrado
territorio del país hermano- y denunciar a estos farsantes y
encanallados mercenarios que no creen, como decía el inmortal Che,
“ni un tantico
así” en libertad alguna, y lo único que están defendiendo son sus
apetitos de poder y las órdenes fieles del amo de Wáshington DC,
que no puede soportar otra Cuba en lo que otrora fuera, por décadas,
su patio trasero.
|
![]()
|
|