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Desde 1952, la
ONU decidió instalar esa fecha para conmemorar los derechos del
género femenino luego de la muerte de 146 obreras en un incendio.
Sin embargo, la real causa fue un pronunciamiento masivo contra la
guerra en 1914 y una sublevación de mujeres rusas en 1917.
El lado menos
conocido de los acontecimientos
El 8 de marzo fue instalado en 1952 como Día Internacional de la
Mujer por la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) sin mencionar
que la elección de esa fecha no fue la muerte de 146 obreras en un
incendio, sino un pronunciamiento masivo contra la guerra en 1914 y
una sublevación de mujeres rusas en 1917.
Contra todo lo
que se ha dicho y escrito, los registros históricos no dan cuenta de
que el 8 de marzo de 1908 (o de 1857, según otra fuente) haya habido
un incendio en la fábrica Cotton de Nueva York donde murieran
obreras.
En un principio
la celebración se hacía en distintos días, según los países: desde
1909 en los Estados Unidos se estableció el último domingo de
febrero como "Woman’s Day"; y en Austria, Alemania y Dinamarca, la
movida comenzó el 19 de marzo de 1911, cuando un millón de mujeres
manifestaron por su derecho al voto.
Pero la
determinación de elegir el 8 de marzo fue tomada por los partidos
socialistas de todo el mundo en 1917 y se debe a una sublevación de
mujeres rusas contra la guerra, que fue el prolegómeno de la
Revolución bolchevique.
Tal
manifestación tuvo lugar en San Petersburgo el 23 de febrero del
calendario juliano -por entonces vigente en Rusia- que se
corresponde con el 8 de marzo gregoriano.
La investigadora
española Isabel Alvarez González ("Los orígenes y la celebración del
Día Internacional de la Mujer") dice que el famoso incendio no
sucedió en la fábrica Cotton sino en Triangle Shirtwaist
neoyorquina, y que no sucedió un 8 de marzo, sino el 25 de marzo de
1911.
El mismo dato
recoge la norteamericana Marie Jo Buhle ("Women and American
Socialism 1870-1920") quien estudió el incendio en la Triangle por
la conmoción social que causó la muerte de quienes un año antes
habían hecho la primera huelga exclusiva de mujeres.
A raíz de un
despido masivo, el sindicato textil había iniciado el 28 de
septiembre de 1909 la huelga conocida como "la sublevación de las
20.000", por la cantidad de mujeres implicadas.
El paro terminó el 15 de febrero de 1910 sin que se hubieran
satisfecho las demandas de seguridad y esto fue fatal: el 25 de
marzo de 1911 murieron en un incendio 146 de las huelguistas, pero
esto no explica para nada la elección del 8 de marzo.
La decisión de
hacer una celebración internacional fue incluso anterior a este
incendio: lo propusieron en agosto de 1910 las delegadas del Partido
Socialista norteamericano, Lena Morrow Lewis y May Wood Simons, en
la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas que tuvo
lugar en Copenahue, Dinamarca.
La propuesta fue
apoyada por la líder alemana Clara Zetkin, quien sostuvo que
"siguiendo el ejemplo de las camaradas norteamericanas (el Woman’s
Day) se dedicará un día especial a las mujeres para promover el
sufragio", y aunque se incluyó en la resolución final, se dejó a
voluntad de cada país fijar la fecha.
En algunos el
día elegido fue el 19 de marzo, pero a partir de 1914 se prefirió el
8 de marzo. También el Woman’s Day, que desde 1909 se hacía el
último domingo de febrero, cambió al 8 de marzo.
Esto se debió a un gesto de solidaridad: ese día de 1914 millones de
mujeres alemanas, francesas y suecas salieron a la calle para
manifestar contra de la guerra y a favor del voto.
Sin embargo, fue
a partir de 1917 cuando el 8 de marzo comenzó a universalizarse, en
principio, como Día de la Mujer Comunista en los países bajo la
órbita soviética, y luego, ya despojado del calificativo, en los
restantes.
Las mujeres del
mundo habían tomado nota de lo que había sucedido ese día en San
Petersburgo, cuando una extraordinaria manifestación de mujeres
salió a la calle en reclamo de su derecho a comer, a votar y a
conseguir el regreso inmediato de los combatientes, dos millones de
los cuales murieron en el frente.
Tal marcha fue
el detonante de la Revolución bolchevique: a los cuatro días el zar
abdicó y el gobierno provisional le otorgó a las mujeres rusas el
derecho al voto.
De ahí que las
historiadoras Liliane Kandel y Francoise Picq apunten que "el mito
del incendio (de las obreras de Nueva York) fue creado en 1955 para
eliminar el carácter comunista del día".
Y de ahí también la investigadora Alvarez González consigne en su
libro que "es interesante ver cómo en su informe la ONU silencia los
sucesos de Rusia en 1917".
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