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LA PARTIDA DEL
ÍDOLO (CUENTO CORTÍSIMO A PROPÓSITO DE LOS “JOTITAS”)
Por
Rolando Breña Pantoja | |
Su fotografía
aparecía en diarios y revistas. La tv y la radio disputaban sus
entrevistas. Multitudes acudían a los estadios para verlo,
aplaudirlo, vitorearlo. Comparado con Cubillas, Sotil, Perico León,
Pelé, Maradona, Ronaldinho. Síntesis de todos ellos.
Lo buscan, lo
siguen, lo invitan, lo abrazan, lo besan. Todos los clubes lo
pretenden. Era una bien cotizada mercancía deportiva.
¿Qué pasará por
la cabeza de sus casi 17 años, envueltos en tamaña vorágine?
Su voz y su mente aún de niño declara felicidad, conquista de
honores y gloria para la Patria, sueños de jugar en Europa, ser
ejemplo de niños y jóvenes, amor a los padres.
Fue “vendido” (así se expresan los periodistas) a un club poderoso.
Millones de dólares. Como buen hijo, adquirió una casa para sus
padres. Como niño-ídolo-moderno se compro un auto último modelo, con
el cual desafiaba vertiginoso la velocidad sin permiso de conducir
por cierto.
Nueva casa, nuevo barrio, nuevos amigos, teléfono ultramoderno, ropa
de marcas famosas, jovenzuelas que hacen cola y vedettes que desean
“acunarlo”, nuevo lenguaje altanero e indolente...
Nadie, ni
familiares ni amigos ni autoridades, osó interpelarlo por sus
faltas, excesos, desplantes, escapadas nocturnas. ¿Cómo podría
interpelarse a un héroe que había llevado al equipo peruano a un
campeonato mundial? Total, eran cuestiones menores frente a la
alegría que había regalado al Perú con su talento para tratar la
pelota y convertir goles. Ya maduraría con el tiempo. Había que
tener paciencia y sonreír comprensivos ante el niño-héroe, decía al
unísono cierta prensa deportiva casi siempre rendida a las “nuevas
promesas”.
Antes de partir
hacia su destino de ensueño en el exterior, víspera de su cumpleaños
número 17 se despidió. Una gran fiesta. De madrugada, abordó su
hermoso auto. Enfiló a la playa a terminar la jarana con un grupo de
amigos.
Noticiero
mañanero de la tv: “Joven ídolo de fútbol muere al volcarse su
vehículo. Velocidad y alcohol fueron las causas, informa la Policía.
Lástima, la madurez no llegaría nunca. Por cierto, los muertos no
maduran, se pudren.
Héroes modernos
El Perú necesita héroes. De aquellos que nos endilgaron en la
escuela y el colegio, la mayoría eran militares. Ingresaron algunos
civiles como lunares, pero casi ninguno era indígena. Seguimos
siendo deficitarios. Tanto, que si un deportista o un equipo
consigue algún triunfo en el exterior, los convertimos
inmediatamente en héroes.
Hoy, una empresa cervecera ha fabricado un héroe de la modernidad:
”El Chancha“. ¿Cuál es el acto heroico de este personaje?: conseguir
dinero, a como dé lugar, para comprar cerveza.
¡Arriba Perú! ¿O pobre Perú? Para ser héroe, basta acopiar
chivilines para las chelas.
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