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EL ARTÍCULO DE ALAN GARCÍA (II)
Por
Rolando Breña Pantoja | |
La publicación
del “Artículo”es un hecho positivo, pues puede “visualizarse” el
rumbo de la coalición gubernativa para los próximos años. Es una
contribución a la necesaria lucha de ideas, a la confrontación
ideológica y programática, hoy ausente en el debate político,
enfrascado en asuntos menudos o de escándalo.
No importa que
García lo plantee no necesariamente como acto deliberado de
invitación al debate, sino más bien obligado por las circunstancias
de descontento o desconcierto social, de la falta de respuesta
orgánica a nivel del gobierno y del Apra. Como una especie de
autodefensa y autojustificación. Buscando homogeneizar los
componentes sociales y políticos que sustentan el régimen. Poner
orden y pasar a la ofensiva global. Esperemos la palabra de quienes
se interesan por el Perú y sus problemas.
A manera de adelanto, planteamos algunas tesis provisionales:
1.-Es una declaración de principios.
2.-Es un programa político. }
3.-Es una declaración de guerra.
1.-Ratifica o
declara su militancia en el pensamiento neoliberal. Asoman con
suficiente nitidez concepciones neoliberales con respecto del
Estado, del desarrollo, del poder absoluto del mercado. El
pragmatismo filosófico aparece como el hilo conductor y dispensador
de valores. Es una especie de matrimonio con la “Constitución”
fujimorista y divorcio de la de 1979.
2.-Recordando los tiempos de la “división internacional del
trabajo”, seremos un país productor y exportador de materia prima.
“Hay que poner en valor nuestros recursos”, se nos dice, para
venderlos al exterior como materia prima. Nada de construcción de un
aparato productivo nacional. Nada de política industrial o agraria
de transformación. Nada de educación, ciencia, tecnología para el
desarrollo interno. Desarrollo desde fuera y para afuera. De
inversión extranjera como factor exclusivo y excluyente del
desarrollo, con ausencia de nuestras propias fuerzas y nuestros
propios capitales. Se refuerzan nuestra dependencia y vulnerabilidad
respecto de la economía internacional, del cual no seremos parte
sino apéndice.
3.-No se encuentra ningún llamado para trabajar juntos, para
coincidir. Menos llamados al diálogo o a la discusión. Se da a
entender que ya nada es discutible, que todo está dicho, que el
camino ya está trazado y todos deben avenirse, de buena o mala gana.
Por eso descalifica como “ideología superada” o “perro del
hortelano” a quienes podrían no concordar con sus ideas, con el
gobierno.
Lo que quieren
muchos peruanos que no comen, no es otros no coman, sino que comamos
todos. Que no coman unos pocos, que coman todos, incluido los
perritos, por cierto.
Esperamos no sean intemperancia ni absolutismo que se reflejen luego
en la escena política.
Lo tomamos y lo aceptamos como una declaratoria de guerra para la
lucha de ideas, para confrontar opciones y programas
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