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Lima, sábado
21 de
julio de 2007
Sr. Profesor
Robert Huaynalaya,
Lima.
Recibe mi saludo
personal y los del Comité Nacional de Lucha del SUTEP, encargado de
la conducción de la IX Huelga Nacional, suspendida temporalmente.
Contra mis
deseos me veo obligado a remitirle esta carta pública para poner en
claro el proceso de la huelga que, desgraciadamente, como en
ocasiones anteriores usted tergiversa, induciendo a confusión en el
seno del magisterio nacional y en el conjunto del pueblo peruano.
Los maestros
debemos hablar con la verdad pues nos corresponde una ética basada
en la honestidad y la justicia, y nada más ajeno a nosotros que la
mentira, la doblez y la infamia. Frente a declaraciones tuyas, de
público conocimiento, me veo obligado a hacer las siguientes
puntualizaciones:
1. Como es
de su conocimiento, los maestros del Perú demandaron a una sola voz
unidad en el curso de la huelga. Unidad sin distinciones, superando
diferencias y tensiones, para asegurar el éxito de la IX Huelga del
SUTEP y parar la ofensiva de la derecha y la maquinaria represiva
que puso en acción el gobierno del Dr. García, buscando dividirnos,
aislarnos y desacreditarnos, derrotándonos por separado. Actuando
con iniciativa y responsabilidad, el Comando Nacional de Lucha abrió
espacios dejando de lado tensiones previas, te convocamos a
innumerables actos unitarios y eventos públicos. Los maestros
quisieron creer que quedaba atrás tu conducta de años basada en la
desinformación, las acusaciones sin fundamento, la intimidación, el
paralelismo para sacar de la manga otro SUTEP con estatuto propio y
orientación diferente, convencidos de que bien valía voltear la
página y mirar el futuro.
2.
Recogiendo este sentimiento del magisterio fuiste invitado a nuestra
I Convención Nacional Extraordinaria del 14-15 de julio. En ella te
autocriticaste “por haber actuado sectariamente” y recurrir a la
falsificación de los hechos al acusar de “traicionar las huelgas
pasadas” con segundas intenciones.
3. Conoces
perfectamente, porque participaste, aceptaste y firmaste la
Resolución titulada: “Demanda nacional: ¡diálogo ahora! cuyo tercer
acuerdo dice textualmente: “Continuar la huelga nacional en demanda
legítima de diálogo”, y el cuarto acuerdo faculta al Comité Nacional
de Lucha buscar “un desenlace victorioso, ordenado, unitario, con
dignidad, con un SUTEP fuerte”. Firmaste un acta que además de tu
firma incluía la de los profesores Garro y Maraví en la Comisión de
Negociación entre SUTEP y MED
4.
Seguidamente hiciste abundantes declaraciones públicas señalando
textualmente: “ahí mismito cuando se instale la Mesa de Diálogo
suspendemos la huelga”. De nuestra parte fuiste informado de que
nos encontrábamos por concretar la Mesa de Diálogo, y que por esa
razón se había convocado la III Asamblea Nacional del SUTEP para el
miércoles 18 de julio, en la Casa del Maestro, para tomar las
decisiones del caso. Precisamente en esas circunstancias
desapareciste por 3 días, de modo que ni nosotros ni los medios de
comunicación que te promocionan con entusiasmo pudimos dar con tu
paradero. Me pregunto: ¿Esperabas el desenlace para actuar como en
las huelgas anteriores presentándote como el campeón de la
consecuencia mientras enlodabas a la conducción del SUTEP con la
acusación de “traicionar la huelga” porque te daba dividendos
políticos?
5. Los
profesores Garro y Maraví, consecuentes con nuestros compromisos,
fueron informados de que la Mesa de Diálogo se instalaría el jueves
a las 3 p.m. Ellos manifestaron que desconocían tu paradero y que
asistirían, por lo que sus nombres fueron anunciados. Nunca
llegaron. Para amargura del magisterio y sorpresa de muchos, nos
informamos por los medios de comunicación que tú, Garro y Maraví se
encontraban reunidos a media cuadra de la Presidencia del Consejo de
Ministros, además del profesor Carlos Gallardo Gómez, quien se había
retirado de la reunión dejando constancia de que “no participaba de
ella, menos iba a firmar nada”. Al ser sorprendidos por el
periodismo, como consta en las filmaciones difundidas, trataron
ustedes de ocultarse para luego huir presurosa y vergonzosamente sin
dar declaraciones ni explicar tal conducta. La Mesa de Diálogo
aguardó 30 minutos a la espera de que ustedes se integraran. No lo
hicieron siguiendo un plan premeditado y grosero que ahora queda
claro como la luz del día: encontrar el pretexto para lavarse las
manos y gritar nuevamente “traicionaron la huelga”. Conducta de
doble faz que todo maestro honesto reprueba.
6. La III
Asamblea Nacional, instalada en la Casa del Maestro resolvió
“continuar la huelga hasta que se instale la Mesa de Diálogo”. Es lo
que se hizo. Seguidamente “autorizó gestionar el intercambio
simultáneo de la Resolución de instalación de la Mesa de Diálogo y
la Resolución de suspensión temporal de la Huelga”, que se viabilizó
por la firme intermediación de los representantes de la Asamblea de
Presidentes de los Gobiernos Regionales, como garantes, decisión que
valoramos y agradecemos.
7. Con la
instalación de la Mesa de Diálogo quedó suspendida la huelga en todo
el país, con dificultades en algunos lugares sobre todo por
dificultades de información, y comenzó de inmediato a trabajar. Te
consta que batallamos para que se levante el veto del gobierno a tu
persona, que incluía a los profesores Garro y Maraví, como fue
nuestro compromiso que cumplimos haciendo honor a nuestra palabra,
producto de ello es la RM. No. 0355-2007-ED.
8.
Precisamente en ese momento, para sorpresa del magisterio, volviste
a tus viejas prácticas de confundir la honestidad con la conducta de
doble faz, pues reapareciendo luego de 3 días de ocultamiento salías
a declarar suspendiendo una huelga que ya estaba suspendida, me
declarabas “traidor” de una huelga que había concluido exitosamente,
anunciabas la convocatoria a un Congreso Nacional para reconstruir
el SUTEP para el cual no tienes ninguna facultad y, al mismo tiempo,
no tenías el menor empacho de exigir sentarte en la Mesa de Diálogo
justamente con un “traidor”.
9. Los
maestros de verdad, que asumimos el clasismo como principio, tenemos
dignidad. Por eso te exigí y exijo rectifiques públicamente tus
expresiones agraviantes, provocadoras e impertinentes, que lo único
que hace es desacreditar el alto honor que significa ser maestro,
golpear la institucionalidad del SUTEP y su rica herencia unitaria,
además de hacerle el juego a quienes se han prometido destruir el
sindicato glorioso de los maestros del Perú.
LUIS MUÑOZ
ALVARADO
Presidente del Comité Nacional de Lucha
de la IX Huelga del SUTEP
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