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ORGANICEMOS LA
ASAMBLEA DE LOS PUEBLOS | |
El presente
documento presentado por la Coordinadora Política y Social fue
asumido como parte del informe del c. Mario Huamán a la asamblea de
dirigentes sociales y políticos reunidos el día 17 de mayo y fue
aprobado calurosamente por todos los presentes. Constituye un
llamamiento a organizar la Asamblea de los Pueblos en todas las
bases del país para arribar a la Asamblea de los Pueblos del Perú el
día 4 de noviembre. Se recomienda su más amplia difusión y
comprometer adhesiones y firmas de los diversos sectores sociales,
partidos políticos, movimientos regionales, personalidades, etc. La
asambleas de los pueblos se constituye en la expresión de la gran
unidad del pueblo para lograr los grandes cambios que el país
demanda.
Dirigentes y
delegados de organizaciones sociales, sindicales, campesinas,
políticas y de diversos sectores populares, nos hemos autoconvocado
en un Gran Encuentro Nacional reunido luego de la Cumbre Social que
acaba de concluir en Lima, para examinar la situación que vivimos y
darnos alternativas para encarar los retos que nos plantea.
1.- Reafirmamos
que las ultimas elecciones mostraron claramente la voluntad de
cambio de las mayorías nacionales pero la oferta de un "cambio
responsable", del candidato García, se vio prontamente burlada por
el presidente García, a la cabeza de una alianza política
conservadora y de derecha en el Gobierno, imponiendo la continuidad
y profundización del programa neoliberal fujimorista. El resultado
es un crecimiento económico sin desarrollo humano ni redistribución
de la riqueza, que protege el saqueo extranjero de nuestros recursos
naturales, profundiza la injusticia social, precariza el trabajo y
destruye nuestro medio ambiente. Es la conocida historia de
promesas incumplidas para las mayorías y de privilegios a manos
llenas para una minoría que lucra son descanso: ¡Debe terminar!
2.- Denunciamos
que los "perro del hortelano" –de los que habla García- no están en
los movimientos sociales que hace mucho exigen cambiar la marcha de
la historia a favor del pueblo peruano, sino entre quienes se oponen
al cambio, para servir los intereses de siempre –negándole al pueblo
el derecho al pan y la belleza- en una línea de continuidad que
viene desde la Colonia. Son ellos los responsables del desastre
social, de la exclusión, la discriminación y el atraso, de las
derrotas acumuladas a lo largo de la historia. Incapaces de
construir un Estado soberano y moderno, integrar al país,
reconociendo su diversidad, descentralistamente, no ha podido si
quiera forjar un capitalismo y un mercado nacional. Lo que el Perú
necesita es, precisamente, más patria, más dignidad, más autoestima
y confianza en su propia fuerza, más justicia social y voluntad para
unirse a los pueblos de América Latina y el Mundo desde su realidad
e identidad.
3.- Advertimos
que la democracia política –que abrió su camino gracias a grandes
luchas sociales y políticas- en nuestro país, nunca ha llegado a
representar a las principales fuerzas sociales ni alcanzar sus
fundamentales anhelos. La crisis del Estado tiene larga data, como
la falta de representatividad del régimen político. La democracia
de verdad es integral: Social, económica y política; es
representativa, participativa, descentralista, sujeta al control
ciudadano. Y, ésta, esta por hacerse tan igual como la justicia
social, la igualdad de derechos y oportunidades para todos, el
reconocimiento de los pueblos originarios y minorías étnicas, la
igualdad de género, la plena soberanía nacional; en suma, el
desarrollo sostenible con equidad y bienestar para las mayorías
4.- Somos
concientes del desvergonzado entreguismo del gobierno actual, su
creciente tendencia autoritaria y prepotente que refrenda su
democracia de las "patadas", su indeclinable sometimiento a las
trasnacionales y los poderosos del país, además de su corrupción sin
límite ni control. Ello exige respuestas prontas y firmes. Estas
sólo pueden surgir de un pueblo conciente de sus responsabilidades,
organizado, unido, dispuesto a hacerse oír y respetar.
5.- Por ello,
creemos que forjar una Asamblea de Los Pueblos del Perú surge como
una necesidad y un reto para millones y peruanos que no aceptan la
prepotencia, ni la intolerancia, que quieren ser actores de su
presente y su futuro, que sueñan con una Patria libre, digna y
soberana, y anhelan un nuevo régimen económico, social y político.
Ella será continuidad de la creatividad popular a la vez que marcará
una nueva etapa en la respuesta a los nuevos retos del Perú actual,
expresando una nueva ética y una nueva forma de intervención del
pueblo en la forja de su destino político.
6.- Declaramos
que caben en ella los hombres y mujeres de buena voluntad con sed de
justicia y de Patria de todos los credos, culturas, de las
organizaciones sociales, sindicales y políticas, nacionales y
regionales, comprometidas con el cambio, de las comunidades
campesinas y nativas, de las rondas, de los pueblos originarios, las
minorías étnicas y los afrodescendientes, de organizaciones de
emprendedores, comerciantes, productores del campo y de la ciudad,
de los movimientos regionales descentralistas, trabajadores de la
cultura, de la investigación y de la ciencia, de la intelectualidad
y de la prensa crítica, de los movimientos de mujeres y de jóvenes,
de las iglesias vinculadas a los pobres, identificados todos con el
cambio social que el pueblo peruano demanda. Sin renunciar a la
democracia representativa, depurándola de sus elementos corrosivos,
y apoyándose en la lucha social y política, se propone dar curso a
la democracia participativa y directa, como expresiones genuinas del
cambio que queremos.
7.- Buscamos que
la Asamblea nazca del pueblo, se nutra de sus luchas y le sirva como
una poderosa herramienta de cambios y de conquista de derechos.
Queremos constituirla para defender el derecho al pan y al trabajo,
a la educación, a la salud y la seguridad social para todos; el
derecho a la organización, la participación y el control ciudadano
sobre las autoridades; así como a un medio ambiente sano y
protegido. La forjamos para enfrentar la criminalización de la
protesta popular, la persecución de los que piensan diferente, la
manipulación del fantasma terrorista para sofocar el descontento
social. Por ello mismo, exigimos la libertad de las seis personas
injustamente detenidas en Tumbes, el cese de la persecución de
centenares de activistas y ambientalistas que se oponen al Proyecto
de Majaz, al igual que a decenas de trabajadores y campesinos del
país y denunciamos la campaña contra las ONGs de derechos Humanos y
ciertamente respaldamos el Paro Cívico Popular – en consulta
nacional- contra la ofensiva autoritaria y neoliberal del Gobierno.
8.- Llamamos a
todos los que aspiran a un nuevo rumbo, a forjar la Asamblea de Los
Pueblos en todos los rincones de a Patria. Es la hora de la acción
y de la unidad. Y nos convocamos, este 04 de noviembre, en el
Aniversario del Martirio de Túpac Amaru, a la realización de la I
Asamblea Nacional de los Pueblos, en la perspectiva de forjar una
amplia unidad por un nuevo régimen económico y social y por una
democracia verdadera para todos.
Otro Perú es
posible. Ese es el sentido de la historia por escribir con la
acción protagónica de las mayorías excluidas y los sectores
olvidados. ¡La Asamblea de los Pueblos inicia su Marcha!, ¡Nadie la
detendrá!
Lima, 17 de mayo
de 2008
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