| WebMail
 

“LEY DE LA SELVA”
Por Manuel Guerra

Con una multitudinaria movilización convocada por el Frente Patriótico de Loreto, los pueblos amazónicos han iniciado la resistencia contra la privatización de los recursos naturales de esa región, la misma que pretende legalizarse con la aprobación del Proyecto de Ley 840 que obra en el Parlamento, mediante el cual se pretende modificar la Ley 28852 -donde se limita a autorizar la adjudicación en concesión de las tierras forestales-, para autorizar su venta a personas y empresas, tanto nacionales como extranjeras. De aprobarse esta iniciativa, lo más seguro es que en un corto plazo tendríamos a los capitales chilenos y transnacionales como dueños de esos recursos estratégicos del país. Esto representa un problema de grandes proporciones, pues no solo se estaría poniendo en riesgo el medio ambiente o el despojo y maltrato a las comunidades nativas, sino también se atentaría contra la soberanía nacional y la seguridad del país.

Pero nada de esto parece interesarle a Alan García y su corte de apátridas, que han permitido la invasión de capitales chilenos en nuestra economía, que pretenden venderle nuestro gas al país del sur, a la vez que están empeñados en privatizar también los puertos y aeropuertos, mientras adoptan la política de “cuerdas separadas” en la cuestión de los límites marítimos, como si la economía no tuviera nada que ver en los conflictos históricos que tenemos con aquel país.

Estamos asistiendo pues a la plasmación de la euforia vendepatria anunciada por Alan García en su artículo “El perro del hortelano”, publicado tiempo atrás en el diario El Comercio.

Que no representa sino la visión de las clases dominantes subordinadas desde sus orígenes al capital foráneo, incapaces de asumir un proyecto nacional independiente. La venta de nuestros recursos naturales, su saqueo despiadado por los capitales extranjeros, tal ha sido y es el principio y fin de lo que la derecha entiende por desarrollo.

Para allanar el camino a su voluntad privatizadora Alan García ha lanzado una ofensiva ideológica, haciendo ver que quienes defendemos los recursos naturales y la soberanía nacional asumimos una “ideología deformante”, que asumimos un “comunismo primitivo”, que nos oponemos al desarrollo y otras sandeces. Se equivoca este señor si cree que con estos cacareos va a detener la lucha de los pueblos, o nos va a colocar a la defensiva.

Sin duda la contundente movilización de Iquitos abrirá una ola de protesta en toda la amazonía. Las diversas regiones amazónicas están coordinando para expresar su rechazo conjunto a la aprobación de la referida Ley y coordinar acciones de lucha futuras, incluida la posibilidad de iniciar una huelga regional indefinida. El gobierno de manera irresponsable ha prendido una mecha que puede incendiar a la amazonía.

 

 

 
 
  Jr. Miró Quesada 360 - Cercado de Lima pcdelp@patriaroja.org.pe